Contratar a una cuidadora de personas mayores es una decisión que va mucho más allá de encontrar a alguien disponible para ayudar en casa. La persona elegida entrará en la rutina diaria de la familia y tendrá una responsabilidad importante en el bienestar, la seguridad y la autonomía de la persona atendida.
Por eso, antes de contratar conviene analizar qué necesidades existen realmente, qué experiencia debe tener la profesional, qué tareas realizará y, sobre todo, qué modalidad de contratación resulta más adecuada.
Este último punto es especialmente importante porque no todas las familias necesitan organizar los cuidados de la misma forma.
En Cuidabi existen dos formas de ayudar a las familias a cuidar de una persona mayor:
- Mediante un servicio profesional de ayuda a domicilio, en el que Cuidabi organiza y presta la atención.
- Mediante nuestro servicio como agencia de colocación para encontrar una cuidadora interna, en el que seleccionamos a la profesional adecuada para que sea la familia quien la contrate directamente.
En ambos casos, el objetivo es el mismo: encontrar una solución segura, profesional y adaptada a las necesidades reales de la persona.
Antes de contratar una cuidadora, identifica las necesidades de la persona mayor
El primer paso no debería ser buscar candidatas.
Lo más importante es determinar qué necesita realmente la persona que va a recibir los cuidados.
Las necesidades de cada persona pueden ser muy diferentes. En algunos casos, unas horas de apoyo profesional pueden ser suficientes para acompañar en el día a día, ayudar con la higiene, la alimentación, la movilidad o las actividades básicas. En otras situaciones, cuando se necesita una atención más amplia o continuada, la familia puede optar por contar con una cuidadora contratada directamente en el hogar.
En Cuidabi ofrecemos ambas opciones: un servicio profesional de ayuda a domicilio, en el que nuestros profesionales prestan directamente la atención, y un servicio de selección y gestión de cuidadoras por horas, en el que la familia contrata a la persona cuidadora y Cuidabi se encarga de facilitar todo el proceso de selección y gestión laboral.
Antes de iniciar la búsqueda conviene valorar aspectos como:
- Nivel de autonomía.
- Necesidad de ayuda para asearse o vestirse.
- Movilidad dentro y fuera del domicilio.
- Necesidad de ayuda para levantarse, acostarse o realizar transferencias.
- Preparación de comidas.
- Acompañamiento.
- Supervisión de rutinas y de la medicación pautada.
- Existencia de Alzheimer, otras demencias o deterioro cognitivo.
- Riesgo de caídas.
- Necesidad de atención durante la noche.
- Tareas domésticas vinculadas con el cuidado.
- Horas de apoyo necesarias.
- Disponibilidad de familiares u otros cuidadores.
Esta valoración permite determinar tanto el perfil profesional necesario como la modalidad de atención más apropiada.
En Cuidabi partimos precisamente de una valoración de cada caso antes de plantear una solución de cuidado a domicilio para personas mayores.
¿Cómo se puede contratar a una cuidadora de personas mayores?
Existen principalmente dos alternativas: contratar un servicio profesional de atención domiciliaria o contratar directamente a la cuidadora.
Aunque las dos opciones permiten recibir cuidados en casa, la relación contractual y las responsabilidades de la familia son diferentes.
Opción 1: contratar un servicio profesional de ayuda a domicilio
En esta modalidad, la familia contrata el servicio con una empresa especializada como Cuidabi.
Es decir, no tiene que buscar y contratar laboralmente por su cuenta a una cuidadora concreta.
En nuestro Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), analizamos las necesidades de la persona, diseñamos un plan de atención personalizada, seleccionamos al profesional adecuado y realizamos un seguimiento continuado del servicio.
La atención puede incluir, entre otras actuaciones:
- Aseo e higiene personal.
- Apoyo para vestirse.
- Preparación y ayuda con la alimentación.
- Movilidad y transferencias.
- Acompañamiento dentro y fuera del domicilio.
- Paseos.
- Recordatorio y supervisión de pautas previamente establecidas.
- Tareas domésticas relacionadas con el bienestar de la persona.
- Estimulación y mantenimiento de rutinas.
- Apoyo psicosocial.
- Respiro para familiares cuidadores.
- Servicio continuado
- Cobertura de Vacaciones
Este modelo resulta especialmente útil para familias que buscan un servicio organizado y supervisado profesionalmente.
Además, permite adaptar la atención si las necesidades de la persona cambian con el paso del tiempo.
Opción 2: contratar directamente a una cuidadora mediante una agencia de colocación
También hay familias que prefieren contratar directamente a la cuidadora.
Esta situación es especialmente habitual cuando se busca una persona que trabaje de forma estable en el domicilio, como sucede con muchas cuidadoras internas o externas por horas para personas mayores.
Aquí Cuidabi desempeña un papel diferente.
Cuidabi es también una agencia de colocación autorizada y ayuda a las familias a localizar y seleccionar profesionales que se adapten a las características del puesto y a las necesidades de la persona mayor.
En este modelo, Cuidabi puede encargarse de aspectos como:
- Valoración sociosanitaria previa.
- Definición del perfil profesional necesario.
- Búsqueda de candidatas.
- Entrevistas personales.
- Selección de perfiles.
- Presentación de candidatas a la familia.
- Preparación del contrato.
- Gestión del alta en la Seguridad Social.
- Confección y envío de nóminas mensuales.
- Gestión administrativa relacionada con la contratación.
- Mediación laboral entre las partes.
- Asesoramiento laboral para la familia.
- Apoyo ante bajas y vacaciones.
- Sustitución de la cuidadora cuando sea necesario.
La diferencia fundamental es que, en esta modalidad, la familia es la empleadora de la cuidadora.
Cuidabi facilita el proceso de selección, contratación y gestión para que la familia no tenga que enfrentarse sola a toda la complejidad administrativa y laboral asociada a contratar a una persona en el hogar.
¿Qué diferencia hay entre el servicio de ayuda a domicilio y la agencia de colocación?
Es una distinción importante.
Servicio profesional de ayuda a domicilio
La familia contrata un servicio profesional con Cuidabi.
Cuidabi organiza la atención, selecciona al profesional de su plantilla, planifica el servicio y realiza el seguimiento.
Puedes conocer esta modalidad en nuestra página de ayuda a domicilio para personas mayores y dependientes.
Agencia de colocación
Cuidabi busca y realiza el proceso de selección de la cuidadora, pero es la familia quien establece la relación laboral con la profesional.
Además de seleccionar el perfil, Cuidabi acompaña a la familia en la formalización del contrato, las altas en Seguridad Social, las nóminas mensuales, sustituciones y otras gestiones asociadas.
Puedes consultar todos los detalles en nuestro servicio de selección de cuidadoras internas.
Por tanto, Cuidabi puede cuidar a una persona de forma directa, a través de nuestros servicios profesionales de atención domiciliaria, pero también de manera indirecta, ayudando a una familia a encontrar, contratar y gestionar a la cuidadora adecuada.
Cómo elegir una buena cuidadora de personas mayores
Una vez determinadas las necesidades y la modalidad de contratación, llega uno de los pasos más importantes: elegir a la profesional.
La experiencia es relevante, pero no debería ser el único criterio.
Una buena cuidadora debe reunir conocimientos, experiencia y cualidades personales que encajen con las características de la persona mayor.
Conviene valorar especialmente:
- Experiencia con necesidades similares.
- Formación relacionada con los cuidados.
- Responsabilidad.
- Empatía.
- Paciencia.
- Capacidad de escucha.
- Capacidad de observación.
- Puntualidad.
- Comunicación con la familia.
- Respeto por las preferencias de la persona.
- Capacidad para fomentar su autonomía.
También es fundamental valorar el encaje personal.
Una cuidadora puede reunir una excelente formación y experiencia y, sin embargo, no conectar adecuadamente con la persona a la que va a acompañar.
El objetivo no debería ser simplemente realizar tareas, sino establecer una relación profesional basada en el respeto, la confianza y la dignidad.
Qué experiencia debe tener una cuidadora
No es suficiente con preguntar cuántos años lleva trabajando.
Resulta mucho más útil conocer qué tipo de personas y situaciones ha atendido anteriormente.
Por ejemplo, si la persona presenta deterioro cognitivo, puede resultar especialmente interesante que la candidata tenga experiencia trabajando con Alzheimer u otras demencias.
Si existen importantes dificultades de movilidad, conviene valorar experiencia en movilizaciones, transferencias, cambios posturales y utilización de productos de apoyo.
Algunas experiencias relevantes pueden ser:
- Personas con movilidad reducida.
- Personas en situación de dependencia.
- Alzheimer y otras demencias.
- Parkinson.
- Personas que viven solas.
- Recuperaciones después de una hospitalización.
- Ayuda en actividades básicas de la vida diaria.
- Higiene personal.
- Preparación de alimentos.
- Acompañamiento fuera del domicilio.
- Movilizaciones y transferencias.
Durante una entrevista resulta recomendable pedir ejemplos concretos.
En lugar de preguntar solamente:
“¿Has cuidado anteriormente a una persona con Alzheimer?”
puede resultar más útil preguntar:
“¿Cómo actuabas cuando la persona se desorientaba o se negaba a realizar una determinada actividad?”
La respuesta aporta mucha más información sobre su experiencia y forma de trabajar.
Qué formación debe tener una cuidadora de mayores
No existe una única formación válida para todos los casos.
La preparación necesaria dependerá de las necesidades concretas de la persona.
Pueden ser especialmente relevantes conocimientos relacionados con:
- Atención sociosanitaria.
- Atención a personas dependientes.
- Higiene y cuidado personal.
- Movilización y transferencias.
- Prevención de caídas.
- Primeros auxilios.
- Alimentación.
- Demencias y Alzheimer.
- Estimulación cognitiva.
- Comunicación con personas mayores.
- Promoción de la autonomía.
- Prevención de riesgos.
En situaciones que requieran intervenciones específicamente sanitarias, deberá recurrirse al profesional correspondiente.
Además del cuidado diario, Cuidabi puede complementar determinados planes de atención con otros perfiles profesionales y, en la Comunidad Valenciana, cuenta también con un servicio de asistencia personal destinado a fomentar la autonomía y la vida independiente de personas en situación de dependencia.
Preguntas para entrevistar a una cuidadora
Una entrevista debería permitir conocer mucho más que el currículum.
Estas son algunas preguntas que pueden resultar útiles:
- ¿Qué experiencia tienes cuidando a personas mayores?
- ¿Con qué niveles de dependencia has trabajado?
- ¿Has trabajado con personas con Alzheimer u otras demencias?
- ¿Qué tareas realizabas habitualmente?
- ¿Tienes experiencia en movilizaciones y transferencias?
- ¿Cómo actuarías si la persona se negara a asearse o comer?
- ¿Cómo fomentarías que mantuviera su autonomía?
- ¿Cómo informarías a la familia de un cambio importante?
- ¿Qué harías ante una caída?
- ¿Qué tareas consideras que corresponden a una cuidadora?
- ¿Cuándo considerarías necesario avisar a otro profesional?
- ¿Por qué decidiste trabajar cuidando a personas mayores?
- ¿Puedes aportar referencias de trabajos anteriores?
También conviene plantear situaciones prácticas.
Por ejemplo:
“La persona quiere levantarse sola durante la noche, pero tiene un elevado riesgo de caída. ¿Cómo actuarías?”
Las respuestas ayudan a identificar capacidad de reacción, prudencia y experiencia real.
Cómo comprobar las referencias
Siempre que sea posible y exista autorización para contactar con anteriores familias o empleadores, resulta recomendable verificar las referencias.
Conviene preguntar:
- Cuánto tiempo trabajó con la familia.
- Qué tareas realizaba.
- Cuál era el nivel de dependencia de la persona.
- Cómo era su puntualidad.
- Si era responsable.
- Cómo se relacionaba con la persona atendida.
- Cómo se comunicaba con la familia.
- Cómo reaccionaba ante incidencias.
- Por qué terminó la relación laboral.
- Si volverían a contratarla.
Una referencia detallada aporta mucha más información que una recomendación genérica.
Precisamente por eso, recurrir a un proceso profesional de selección de cuidadoras puede resultar útil para familias que no tienen experiencia realizando entrevistas y valorando perfiles.
Señales de una buena cuidadora de personas mayores
Una profesional adecuada no se limita a cumplir una lista de tareas.
Entiende que está acompañando a una persona con preferencias, costumbres, historia de vida y capacidad de decisión.
Algunas señales positivas son:
Escucha antes de actuar
Se interesa por conocer las rutinas y preferencias de la persona.
Favorece la autonomía
Ayuda cuando es necesario sin sustituir automáticamente a la persona mayor en todo aquello que todavía puede hacer por sí misma.
Sabe comunicarse
Informa a los familiares sobre incidencias o cambios relevantes de forma clara.
Es observadora
Detecta modificaciones en la movilidad, alimentación, comportamiento o rutinas.
Conoce sus límites profesionales
Sabe qué actuaciones corresponden a su función y cuándo debe avisar a la familia o solicitar la intervención de otro profesional.
Es paciente y respetuosa
Resulta especialmente importante en casos de deterioro cognitivo, dificultades de comunicación o resistencia a determinadas rutinas.
Aporta estabilidad
La continuidad favorece el vínculo de confianza y permite conocer mejor a la persona y sus necesidades.
Cómo contratar una cuidadora interna correctamente
Uno de los conceptos que más confusión genera es el de cuidadora interna.
Una cuidadora interna es una trabajadora que reside en el domicilio donde desarrolla su actividad. Sin embargo, vivir en el domicilio no significa trabajar o estar disponible las 24 horas del día.
El Real Decreto 1620/2011 que regula la relación laboral especial del servicio del hogar familiar por tanto, si una persona necesita atención efectiva de forma continuada durante las 24 horas, es necesario estudiar una organización asistencial adecuada.
Antes de contratar una cuidadora interna deberían quedar definidos aspectos como:
- Jornada.
- Horarios.
- Tiempos de presencia.
- Descansos.
- Necesidades nocturnas.
- Funciones.
- Retribución.
- Alojamiento.
- Vacaciones.
- Nivel de dependencia de la persona atendida.
Qué obligaciones tiene una familia que contrata directamente a una cuidadora
Cuando una familia contrata directamente a una cuidadora dentro de la relación laboral especial del servicio del hogar familiar, la familia se convierte en empleadora.
Esto implica determinadas obligaciones laborales y de Seguridad Social.
El alta de la trabajadora debe formalizarse en el Sistema Especial para Empleados de Hogar. La Seguridad Social dispone de información específica sobre el alta y gestión de las personas empleadas de hogar.
Desde el 1 de enero de 2023, la responsabilidad del ingreso de las cuotas corresponde al empleador, según informa la propia Seguridad Social sobre el Sistema Especial para Empleados de Hogar.
También existe actualmente una regulación específica en materia de prevención de riesgos laborales. El Real Decreto 893/2024 reconoce el derecho de las personas trabajadoras del hogar a una protección eficaz en materia de seguridad y salud y establece obligaciones preventivas para la persona empleadora.
Precisamente por la complejidad que puede suponer para una familia gestionar correctamente la relación laboral, Cuidabi ofrece como agencia de colocación servicios relacionados con:
- Preparación de contratos.
- Altas en Seguridad Social.
- Confección y envío de nóminas.
- Gestión administrativa.
- Sustituciones.
- Mediación laboral.
- Asesoramiento relacionado con la relación laboral del empleador.
De este modo, la familia continúa siendo la empleadora, pero dispone de acompañamiento profesional para gestionar el proceso.
¿Qué es mejor: contratar directamente o recurrir a una empresa de ayuda a domicilio?
No existe una única opción válida para todas las familias.
Puede resultar adecuado contratar un servicio profesional cuando:
- Se busca atención por determinadas horas.
- Se quiere delegar la organización del servicio.
- Se necesita seguimiento profesional.
- Las necesidades pueden variar.
- La familia no quiere asumir directamente la gestión laboral de una cuidadora.
- Se busca una atención estructurada dentro de un plan individualizado.
- Se busca atención continuada y cobertura de vacaciones y substituciones.
En este caso puede consultarse el Servicio de Ayuda a Domicilio de Cuidabi.
Puede resultar adecuada la contratación directa cuando:
- La familia quiere ser empleadora.
- Se busca una relación laboral estable con una cuidadora.
- Se necesita especialmente una cuidadora interna.
- La familia quiere escoger entre diferentes candidatas.
- Se desea mantener el control directo de la relación laboral.
En este caso, recurrir a una agencia de colocación especializada en cuidadoras internas facilita considerablemente el proceso.
Cómo funciona el proceso de Cuidabi
El objetivo no es simplemente encontrar a una persona disponible, sino encontrar la solución de cuidados adecuada para cada situación.
1. Valoración de las necesidades
Se estudia la situación de la persona, su autonomía, entorno familiar y necesidades de atención.
2. Definición de la solución
A partir de esa valoración se determina qué modalidad puede resultar más adecuada: ayuda a domicilio, asistencia por horas, cuidadora interna u otro tipo de apoyo.
3. Selección del perfil
Se busca un profesional cuyas características, experiencia y disponibilidad encajen con las necesidades de la persona.
4. Inicio del servicio o contratación
Si se trata de un servicio de ayuda a domicilio, Cuidabi organiza la atención.
Si se trata de la modalidad de agencia de colocación, se presentan candidatas para que la familia pueda elegir y contratar a la profesional adecuada.
5. Gestión y seguimiento
Dependiendo de la modalidad contratada, Cuidabi realiza el seguimiento asistencial o presta apoyo a la familia en la gestión de la relación laboral.
Este acompañamiento resulta especialmente importante porque las necesidades de una persona mayor pueden evolucionar.
Errores frecuentes al contratar a una cuidadora
Entre los errores más habituales se encuentran:
- Buscar candidatas sin haber definido antes las necesidades.
- Elegir únicamente por precio.
- No comprobar la experiencia.
- No solicitar referencias.
- No definir correctamente las funciones.
- No valorar el encaje personal.
- Confundir residencia en el domicilio con disponibilidad durante 24 horas.
- No respetar los periodos de descanso.
- Pedir actuaciones sanitarias para las que la cuidadora no está cualificada.
- No establecer canales de comunicación con la familia.
- No formalizar correctamente la relación laboral.
- No saber quién asume la condición de empleador.
- Confundir un servicio profesional de ayuda a domicilio con una agencia de colocación.
Preguntas frecuentes sobre contratar una cuidadora de personas mayores
¿Cuidabi contrata directamente a las cuidadoras?
Depende del servicio.
En el Servicio de Ayuda a Domicilio, la familia contrata la prestación del servicio con Cuidabi.
En la modalidad de cuidadora interna mediante agencia de colocación, la relación laboral se establece entre la familia y la cuidadora seleccionada.
¿Cuidabi puede buscar una cuidadora para que la contrate mi familia?
Sí.
Cuidabi es agencia de colocación autorizada y puede realizar la búsqueda y selección de candidatas adaptadas a las necesidades de la persona mayor.
Además, ofrece apoyo en cuestiones como contratos, nóminas, altas en Seguridad Social, mediación laboral y sustituciones.
¿Quién es el empleador de una cuidadora interna?
Cuando se utiliza el modelo de agencia de colocación para contratación directa, la familia es la empleadora.
Cuidabi puede facilitar y gestionar diferentes trámites, pero la relación laboral se produce entre la familia y la cuidadora.
¿Una cuidadora interna puede trabajar 24 horas?
No.
Que una trabajadora resida en el domicilio no supone que pueda trabajar durante las 24 horas del día. La normativa establece límites de jornada, tiempos de presencia y descansos.
¿Es obligatorio dar de alta a una cuidadora en la Seguridad Social?
Cuando existe una relación laboral dentro del servicio del hogar familiar debe realizarse el correspondiente alta en la Seguridad Social.
Puede consultarse la información oficial en la Seguridad Social sobre empleo de hogar.
¿Qué formación debería tener una cuidadora?
Dependerá de las necesidades de la persona.
La atención sociosanitaria, el cuidado de personas dependientes, la movilización, la higiene, la prevención de caídas, los primeros auxilios o la atención de personas con demencia son conocimientos especialmente relevantes en muchos casos.
¿Cómo puedo saber qué modalidad necesita mi familiar?
La opción más adecuada depende del nivel de autonomía, número de horas necesarias, situación familiar y tipo de apoyo requerido.
Por eso, antes de contratar es recomendable realizar una valoración profesional.
Cuidar bien empieza por contratar bien
Encontrar una cuidadora adecuada no consiste simplemente en localizar a alguien que tenga disponibilidad.
Es necesario conocer las necesidades de la persona, definir correctamente las funciones, seleccionar un perfil adecuado y elegir la modalidad de contratación más conveniente.
En Cuidabi ayudamos a las familias de las dos formas.
Por un lado, ofrecemos un servicio profesional de ayuda a domicilio con atención personalizada, profesionales cualificados y seguimiento continuado.
Por otro, trabajamos como agencia de colocación para familias que necesitan contratar una cuidadora interna, ayudando en la selección de candidatas y en la gestión laboral y administrativa asociada a la contratación.
Porque cada familia es diferente y también debe serlo la solución de cuidados.
Si estás buscando ayuda para un familiar, puedes contactar con Cuidabi y solicitar una valoración personalizada. Nuestro equipo estudiará vuestra situación y os orientará sobre la modalidad de atención más adecuada.
