El Consell ha aprobado el nuevo Decreto de Tipologías de Servicios Sociales de la Comunitat Valenciana, una norma que reorganiza los centros, servicios y programas que forman parte del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales.
El nuevo decreto sustituye al Decreto 27/2023 y establece un nuevo marco para ordenar y clasificar los recursos de servicios sociales de la Comunitat Valenciana. Además, prevé que determinadas cuestiones se desarrollen posteriormente mediante órdenes de la Conselleria competente.
Para las empresas y profesionales que trabajan en el ámbito de los servicios asistenciales, y especialmente en el Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), este cambio merece atención.
No solo por lo que establece la nueva normativa, sino por lo que refleja sobre la evolución del sector: los servicios de atención a las personas necesitan cada vez más organización, profesionalización y capacidad de gestión.
¿Qué es el nuevo Decreto de Tipologías de Servicios Sociales?
El Decreto de Tipologías regula la clasificación, organización y características básicas de los diferentes centros, servicios y programas que forman parte del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales.
Su objetivo es establecer un marco común para ordenar estos recursos y adaptarlos a la estructura actual del sistema de servicios sociales de la Comunitat Valenciana.
Qué regula el nuevo Decreto de Tipologías
La nueva regulación sustituye al Decreto 27/2023 y plantea un desarrollo posterior de aspectos concretos relacionados, entre otras cuestiones, con los programas funcionales, las plantillas y ratios de personal y la documentación básica de los centros y programas.
Por tanto, es importante diferenciar entre lo que establece actualmente el nuevo decreto y aquellas materias que todavía deberán concretarse mediante su correspondiente desarrollo normativo.
¿Qué cambia para los servicios sociales en la Comunitat Valenciana?
Uno de los principales cambios es la reorganización de las diferentes tipologías de centros, servicios y programas dentro del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales.
Una organización más clara de los recursos sociales
La norma busca ordenar los recursos existentes y establecer una estructura más clara en función de las necesidades de las personas usuarias y de los diferentes niveles de atención.
Este planteamiento responde a una realidad que está transformando el sector: las necesidades sociales son cada vez más diversas y requieren respuestas profesionales, coordinadas y adaptadas a cada situación.
El nuevo marco también pone de manifiesto la importancia de que los diferentes recursos no funcionen como unidades aisladas, sino como parte de un sistema organizado y articulado.
¿Qué implica el nuevo Decreto de Tipologías para el Servicio de Ayuda a Domicilio?
El Servicio de Ayuda a Domicilio ocupa un papel especialmente relevante dentro de la atención a las personas que necesitan apoyo para desarrollar su vida diaria y permanecer en su entorno habitual.
La estructura que existe detrás de un servicio de ayuda a domicilio
En el caso del SAD, la calidad del servicio no depende únicamente de la profesional que acude al domicilio.
Detrás de cada servicio existe una estructura que debe encargarse de valorar las necesidades, seleccionar a los profesionales adecuados, organizar los horarios, coordinar la atención, gestionar sustituciones e incidencias y realizar el seguimiento correspondiente.
Por eso, la evolución normativa del sector debe ir acompañada también de una evolución en la forma de gestionar los servicios.
Más profesionalización y menos improvisación
Durante mucho tiempo, la atención domiciliaria se ha entendido en ocasiones como una actividad basada fundamentalmente en poner en contacto a una persona que necesita ayuda con un profesional que pueda prestársela.
La realidad es mucho más compleja.
Un servicio de ayuda a domicilio requiere planificación, coordinación y seguimiento.
Qué necesita una gestión profesional del SAD
Entre los elementos fundamentales de una gestión profesional se encuentran:
- Valoración de las necesidades de la persona.
- Selección y adecuación de los profesionales.
- Planificación de horarios y tareas.
- Coordinación del servicio.
- Gestión de sustituciones e incidencias.
- Seguimiento de la atención.
- Formación y acompañamiento de los profesionales.
- Cumplimiento de la normativa aplicable.
- Comunicación con las familias y los diferentes agentes implicados.
El nuevo marco regulatorio se enmarca en una tendencia más amplia: la progresiva profesionalización de los servicios sociales.
Y esta evolución afecta tanto a las entidades públicas como a las empresas y profesionales que participan en la prestación de servicios asistenciales.
La importancia de la estructura en el SAD
En ayuda a domicilio, muchas de las dificultades que aparecen durante la prestación de un servicio no nacen necesariamente en el domicilio.
La calidad asistencial comienza antes de llegar al domicilio
Pueden comenzar mucho antes.
En una valoración insuficiente.
En unas expectativas mal explicadas.
En una planificación que no tiene en cuenta las necesidades reales.
En una falta de coordinación.
O en una organización que no dispone de recursos suficientes para reaccionar ante una incidencia.
Por eso, profesionalizar el SAD no significa únicamente contar con buenos profesionales.
Significa construir una estructura capaz de hacer que esos profesionales puedan desarrollar correctamente su trabajo.
La coordinación, los procesos y el seguimiento forman parte de la calidad asistencial.
¿Qué aspectos quedan pendientes de desarrollo?
Uno de los puntos que conviene tener en cuenta es que el nuevo Decreto de Tipologías no agota por sí mismo todo el desarrollo normativo.
La regulación prevé que determinadas materias se concreten posteriormente mediante órdenes de la Conselleria competente en servicios sociales.
Plantillas, ratios y programas funcionales
Entre ellas se encuentran cuestiones relacionadas con los programas funcionales, las plantillas y ratios de personal y la documentación básica de los centros y programas.
Por este motivo, las empresas y profesionales del sector deberán seguir de cerca el desarrollo de estas disposiciones antes de extraer conclusiones definitivas sobre determinados requisitos.
El nuevo decreto establece el marco, pero parte de su aplicación práctica dependerá de ese desarrollo posterior.
Un sector de cuidados que necesita capacidad para crecer
La aprobación del nuevo Decreto de Tipologías llega en un contexto de crecimiento de las necesidades de atención y cuidados.
El envejecimiento de la población y el aumento de las situaciones vinculadas a la Ley de Dependencia hacen prever una mayor necesidad de servicios que permitan a las personas permanecer en sus domicilios y mantener el mayor nivel posible de autonomía.
Más demanda de atención domiciliaria
Esto plantea un reto para todo el sector.
No se trata únicamente de disponer de más recursos.
También será necesario contar con organizaciones capaces de gestionar esos recursos de manera eficiente, profesionales preparados y modelos de atención que puedan crecer manteniendo unos estándares adecuados de calidad.
La ayuda a domicilio va a tener cada vez más peso dentro del sistema de cuidados.
Y, en nuestra opinión, ese crecimiento debe ir acompañado de una mayor profesionalización.
¿Qué significa este nuevo escenario para las empresas de ayuda a domicilio?
Para una empresa de servicios asistenciales, adaptarse a un sector cada vez más regulado significa mucho más que conocer los cambios normativos.
Procesos, equipos y capacidad de gestión
Implica disponer de procesos internos, equipos profesionales, sistemas de coordinación y herramientas de gestión que permitan prestar los servicios con garantías.
También implica tener capacidad para crecer sin perder el control sobre la actividad.
Este último punto será especialmente importante en los próximos años.
El sector de los cuidados necesita nuevas empresas y nuevos profesionales capaces de responder a una demanda creciente, pero también necesita modelos empresariales sólidos y profesionales.
Cuidabi y la profesionalización de los cuidados
En Cuidabi trabajamos desde 2020 en el ámbito de los servicios asistenciales y de atención domiciliaria.
Nuestra experiencia nos ha llevado a entender que prestar un buen servicio de cuidados requiere mucho más que encontrar profesionales y asignarlos a un domicilio.
Gestión, coordinación y seguimiento del servicio
Requiere una estructura de gestión, coordinación y seguimiento capaz de acompañar tanto a la persona atendida como a los profesionales que prestan el servicio.
Un modelo de franquicia basado en procesos y acompañamiento
Esta misma visión es la que aplicamos en nuestro modelo de franquicia.
Nuestro objetivo es que las personas que quieran emprender en el sector de los cuidados puedan hacerlo apoyándose en un modelo de trabajo desarrollado, con procesos, herramientas y acompañamiento.
Porque el crecimiento del sector también exige profesionalizar la forma de gestionar las empresas que forman parte de él.
El futuro del Servicio de Ayuda a Domicilio en la Comunitat Valenciana
El nuevo Decreto de Tipologías supone un nuevo paso en la ordenación del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales.
Pero su importancia va más allá de la propia norma.
Crecer sin perder la calidad asistencial
El sector de los cuidados está evolucionando y todo apunta hacia un escenario con mayor demanda, mayor regulación y mayores exigencias de profesionalización.
En este contexto, las empresas de ayuda a domicilio tendrán que combinar algo que no siempre es sencillo: crecer y mantener la calidad de la atención.
Desde Cuidabi creemos que ese será uno de los grandes retos del sector durante los próximos años.
Porque cuidar bien requiere vocación.
Pero para hacerlo de forma profesional y sostenible también hacen falta organización, procesos, conocimiento y una estructura capaz de responder.
Y ahí es donde creemos que está el futuro de la ayuda a domicilio.
